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Jean Fox, M.D., and Amy Foxx-Orenstein, D.O.,
FACG, Mayo Clinic Rochester
¿Qué es la gastroparesia?
Gastroparesia literalmente quiere decir “parálisis
del estómago”. La gastroparesia es un
trastorno digestivo en el cual no existe motilidad gástrica
o ésta es anormal. Si la persona goza de buena
salud, el estómago funciona en forma normal y la contracción
estomacal ayuda a triturar la comida ingerida, para luego
propulsar el alimento pulverizado hacia el intestino delgado,
en donde continúa el proceso de digestión y
absorción de nutrientes. Ante la presencia de
gastroparesia, el estómago no puede contraerse normalmente;
y por lo tanto, no es capaz de triturar los alimentos ni
propulsarlos hacia el intestino delgado en forma adecuada. El
proceso de digestión normal podría no llevarse
a cabo.
Causas para la gastroparesia
Existen muchas causas para la gastroparesia, y la diabetes
es una de las más comunes para esta enfermedad. Entre
otras causas están: infecciones, trastornos del sistema
endocrino, trastornos del tejido conectivo como la esclerodermia,
enfermedades neuromusculares, causas idiopáticas (desconocidas),
cáncer, tratamiento de radiación en el tórax
o abdomen, algunos tipos de quimioterapia, y cirugía
del tracto intestinal superior. Toda cirugía
que se realiza en el esófago, estómago o duodeno
podría redundar en una lesión del nervio vago. El
nervio vago es el responsable de muchas respuestas sensitivas
y motoras (musculares) del intestino. Cuando la persona
goza de salud, el nervio vago envía impulsos a través
de neuro-transmisores al músculo liso del estómago
para producir una contracción y propulsar los contenidos
gástricos. Si se lesiona el nervio vago durante
una operación, el vaciamiento gástrico podría
no llevarse a cabo. Los síntomas de la gastroparesia
postoperatoria podrían desarrollarse de inmediato
o incluso años después de la intervención
quirúrgica.
Por otro lado, los medicamentos podrían provocar
un retraso en el vaciamiento gástrico, similares a
los síntomas de la gastroparesia. Esto es especialmente
común con los narcóticos utilizados para controlar
el dolor, con los bloqueadores del canal del calcio y con
ciertos antidepresivos (tabla 1). Es importante registrar
los nombres de todos los medicamentos y que lleve la lista
consigo cuando acuda al médico para la evaluación
de sus síntomas gastrointestinales. Las personas
que sufren de trastornos alimenticios, como anorexia nerviosa
o bulimia, también podrían desarrollar gastroparesia. Afortunadamente,
el vaciamiento gástrico se restablece y los síntomas
mejoran cuando se normaliza la ingesta alimenticia y los
horarios de alimentación.
| Tabla 1 |
| Medicamentos
que impiden el vaciamiento gástrico |
Narcóticos para
controlar el dolor
Antidepresivos tricíclicos
Bloqueadores del canal del calcio
Clonidina
Agonistas de la dopamina
Litio
Nicotina
Medicamentos que contienen progesterona |
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¿Cuáles son los síntomas de
la gastroparesia?
Entre los síntomas de gastroparesia están:
distensión abdominal, náusea, llenura prematura
mientras se come, acidez estomacal y dolor epigástrico. Asimismo,
podría provocar síntomas el ingerir alimentos
sólidos, alimentos altos en fibra como frutas y verduras,
comidas grasosas y bebidas muy carbonatadas o con mucha grasa. El
síntoma más común es, probablemente,
la saciedad precoz; es decir, una sensación de llenura
que se presenta poco después de empezar a comer. La
náusea y el vómito también son comunes. Una
persona con gastroparesia podría regurgitar o vomitar
alimentos no digeridos muchas horas después de su última
comida. La persona puede perder peso a consecuencia
de la mala absorción de nutrientes o debido a que aprovecha
muy pocas calorías.
¿Cómo se diagnostica la gastroparesia?
Un historial de saciedad precoz, distensión abdominal,
náusea, regurgitación o vómito con las
comidas, normalmente incitaría a realizar una evaluación
para determinar la causa de los síntomas. Estos
síntomas también pueden ser producto de una
inflamación, úlcera u obstrucción debida
a un tumor, razones por las que se aplicarían pruebas
de diagnóstico para determinar la razón. Para
excluir una obstrucción, se emplean pruebas radiográficas,
procedimientos endoscópicos y exámenes sobre
la motilidad, a fin de observar el revestimiento estomacal
y obtener biopsias, además de examinar el patrón
de contracción muscular. A continuación
consta una descripción de estos exámenes.
Endoscopía superior: es un examen
por el cual se introduce una sonda delgada y flexible por
la boca hasta el estómago. El endoscopio tiene
una cámara que permite evaluar el tracto gastrointestinal
superior para determinar la presencia de úlceras,
inflamación, cáncer, hernias u otras anomalías. Estas
enfermedades pueden causar síntomas similares a
los de la gastroparesia. La endoscopía superior
generalmente toma entre 10 y 15 minutos para su realización. Normalmente,
se administran medicamentos por vía intravenosa
justo antes del examen para que el paciente se sienta cómodo
y como medio de sedación. En caso de encontrar
algo anormal, como una úlcera o inflamación,
es posible obtener biopsias.
Estudio sobre vaciamiento gástrico: este
examen de medicina nuclear está ampliamente disponible
y estudia la velocidad con la que el estómago vacía
material sólido y líquido. El retraso
en el vaciamiento gástrico es un indicativo para
diagnosticar gastroparesia. El paciente ingiere un
huevo o avena, junto con una pequeñísima
cantidad de material radioactivo (99m Tc), y con una técnica
de exploración se mide el proceso de vaciamiento
del estómago.
Cintigrafía de vaciamiento gástrico: es
un examen que mide el volumen de los contenidos estomacales
antes y después de comer, o cuán buena es
la relajación del estómago en respuesta a
la ingesta de alimentos. Este examen utiliza cantidades
diminutas de material radioactivo (In¹¹¹),
el cual es captado por el revestimiento estomacal para
medir indirectamente el volumen del estómago. El
paciente consume una bebida nutritiva en el lapso de 30
segundos. Antes y después de consumir la bebida
nutritiva, el paciente pasa por el escáner para
observar el estómago. El examen indica si
el estómago se relaja adecuadamente cuando está lleno. Los
síntomas de mala relajación estomacal pueden
ser idénticos a los de mal vaciamiento, pero este
examen ayuda a distinguir los procesos. La cintigrafía
de vaciamiento gástrico no está fácilmente
a disposición.
Manometría gastroduodenal: es un examen
que mide cuán bien se contrae y relaja el músculo
liso del estómago e intestino delgado. En
este examen, se coloca una sonda delgada en el estómago,
normalmente con la ayuda de un endoscopio. Se avanza
la sonda hacia el intestino delgado y en el transcurso
de las siguientes horas, se observan y registran las respuestas
contráctiles del paciente en ayunas y bajo alimentación. La
sonda manométrica brinda información sobre
la fuerza y frecuencia con la que se contraen los músculos
del estómago, e indica si existe coordinación
entre las contracciones estomacales y las del intestino
delgado. Para realizar el diagnóstico de gastroparesia,
la manometría gastroduodenal podría ser útil,
aunque generalmente no se la requiere. Este examen
no está disponible en todas partes.
Radiografía del intestino delgado: consiste
en una radiografía contrastada que se utiliza para
delinear la anatomía del intestino delgado. Por
lo general, este estudio no se necesita para establecer
el diagnóstico de gastroparesia, pero la presencia
de un bloqueo en cualquier parte del intestino delgado
traería como resultado la acumulación de
material y explicaría el retraso en el vaciamiento
gástrico. Una obstrucción en el intestino
delgado podría causar síntomas similares
a los de la gastroparesia, pero el tratamiento sería
diferente. El tratamiento para la obstrucción
intestinal consiste en permitir que el intestino descanse completamente
hasta que la razón para la obstrucción, como
por ejemplo una inflamación, se resuelva o se realice
una intervención quirúrgica para retirar
el bloqueo.
Importancia de la nutrición como tratamiento
de la gastroparesia
La dieta es uno de los pilares del tratamiento para quienes
sufren de gastroparesia. El estómago digiere
algunos alimentos más fácilmente que otros. Las
comidas grasosas tardan más tiempo en digerir, igual
que los alimentos fibrosos como las verduras crudas. Las
personas con gastroparesia deben disminuir su ingesta de
fibra o evitar esos alimentos. En caso de ingerir fibra,
deben masticarla bien y cocerla hasta que esté suave. Los
alimentos mal digeridos pueden recolectarse en el estómago
y formar lo que se conoce como un bezoar. Esta masa
de materia no digerida podría ocasionar un bloqueo
y evitar que se vacíe el estómago, derivando
en náusea y dolor. En ese caso, sería
necesario utilizar instrumentos endoscópicos para
separar y sacar el bezoar. Afortunadamente, aún
cuando el vaciamiento gástrico esté bastante
impedido, normalmente la persona tolera líquidos espesos
y claros (por ejemplo, pudín o bebidas nutritivas),
los cuales logran atravesar el estómago. Muchas
personas con gastroparesia pueden llevar una vida relativamente
normal con la ayuda de suplementos nutritivos líquidos
y alimentos suaves, de la consistencia del pudín,
o licuando los alimentos sólidos. Cuando la
parálisis gástrica es grave o no se puede controlar
a la persona con dieta suave o licuada, podría ser
necesaria la colocación de sondas de alimentación
en el intestino delgado (yeyunostomía). Dichas
sondas de alimentación generalmente se colocan mediante
endoscopía o cirugía a través de la
piel, directamente en el intestino delgado (figura 1). Antes
de colocar una sonda de alimentación, primero se realiza
una prueba durante unos días con una sonda de alimentación
temporal oroyeyunal o nasoyeyunal, a fin de verificar la
tolerancia de la persona a este tipo de alimentación
directa al intestino delgado. Por lo común,
la sonda de alimentación temporal se coloca con la
ayuda de un endoscopio, el cual guía el paso de ésta
desde la nariz o boca al esófago (tubo que conecta
la boca al estómago) y luego al estómago para
finalmente llegar al intestino delgado (figura 2).
Medicamentos recetados para la gastroparesia
Es importante percatarse que los medicamentos recetados
para una variedad de enfermedades podrían tener efectos
secundarios que causen gastroparesia. Entre los fármacos
que más comúnmente retrasan el vaciamiento
estomacal están los narcóticos y algunos antidepresivos. La
Tabla 1 cita otros medicamentos más que podrían
retrasar el vaciamiento estomacal. Los pacientes con
síntomas de gastroparesia, dentro de lo posible, deben
suspender el medicamento que ocasiona los problemas, antes
de empezar a investigar la motilidad.
En la actualidad, existen pocos medicamentos disponibles
o aprobados para el tratamiento de la gastroparesia, y su
utilización puede ser limitada debido a efectos secundarios
desagradables y escasa eficacia. Entre los medicamentos
disponibles están: metoclopramida, eritromicina, cisaprida,
domperidona y tegaserod.
Metoclopramida: es un medicamento que
actúa sobre los receptores de la dopamina en el
estómago e intestino, así como en el cerebro. Este
medicamento puede estimular las contracciones del estómago
y llevar a un mejor vaciamiento. Este medicamento
también tiene la posibilidad de actuar sobre la
parte del cerebro que se encarga de controlar el reflejo
del vómito, y por lo tanto, podría disminuir
la sensación de náusea y la urgencia de vomitar. A
algunas personas se les limita el uso de este medicamento
por los efectos secundarios de agitación y espasmos
faciales o “disquinesia tardía”. La
metoclopramida también puede provocar hinchazón
dolorosa en las mamas y secreción del pezón,
tanto en hombres como en mujeres. Este medicamento
no se recomienda para consumo a largo plazo.
Domperidona: es otro medicamento que
actúa sobre los receptores de la dopamina. La
domperidona no está disponible en los Estados Unidos,
aunque se utiliza en México y Canadá, así como
en algunos países europeos.
Eritromicina: es un antibiótico
de uso común que se enlaza a algunos receptores
en el intestino delgado y estómago, conocidos como “receptores
de la motilina”. La estimulación de
los receptores de la motilina trae como resultado contracciones
y mejor vaciamiento estomacal. El efecto beneficioso
de la eritromicina puede ser corto, porque quienes a menudo
la toman tienen una alta probabilidad de desarrollar tolerancia
al medicamento. Posiblemente, lo mejor para la eritromicina
es tomarla cuando los síntomas empeoran o de manera
irregular, a fin de que exista menos oportunidad de desarrollar
tolerancia.
Cisaprida: se enlaza a los receptores
de la serotonina ubicados en la pared estomacal, lo que
lleva a que se contraiga el músculo liso del estómago
y mejore el vaciamiento gástrico. A fines
de la década de los años 90, se retiró la
cisaprida del mercado por complicaciones de arritmias cardíacas,
descubiertas en pacientes con antecedentes de arritmia
o enfermedad arterial coronaria que empleaban este remedio. Ahora,
nuevamente está disponible, aunque su uso está restringido. Las
personas que tienen una enfermedad renal o cardíaca
subyacente no deben tomar cisaprida.
Nuevos remedios
Los medicamentos aprobados para tratar otros trastornos
de la motilidad brindan algo de esperanza en el tratamiento
de la gastroparesia. El tegaserod es una remedio aprobado
para pacientes aquejados por síndrome de colon irritable
con estreñimiento predominante. El tegaserod
se enlaza a un receptor especial de la serotonina en la pared
intestinal, y ya se ha demostrado que acelera el vaciamiento
del estómago, intestino delgado y colon en las personas
con síndrome de colon irritable. Ahora, se llevan
a cabo estudios clínicos en personas con gastroparesia
diabética para determinar si aumenta el tránsito
gástrico y reduce los síntomas en esta afección.
En un estudio pequeño se comprobó que la octreotida,
medicamento que se usa a veces para tratar la diarrea, acelera
el vaciamiento gástrico en pacientes con escleroderma. En
un estudio separado que abarcó a voluntarios normales,
la octreotida provocó una disminución de la
molesta sensación de llenura después de comer. Esto
sugiere que la octreotida podría ser beneficiosa en
las personas con gastroparesia, aunque es preciso realizar
más estudios antes de recomendarla como tratamiento
seguro y eficaz.
Cirugía para la gastroparesia
La cirugía para la gastroparesia está reservada
para las personas con síntomas graves y refractarios,
intolerancia a los medicamentos o mala nutrición por
su enfermedad. La colocación de tubos para descompresión
gástrica podría disminuir los síntomas
y las hospitalizaciones en aquellas personas que presentan
vómito y deshidratación en forma recurrente. Existen
una variedad de tubos, entre ellos los botones de gastrostomía
y los tubos de gastrostomía percutánea, para
sacar el aire atrapado dentro de un estómago con mala
contracción. El tubo de gastrostomía
de doble vía permite realizar dos cosas: sacar el
aire del estómago y suplementar la nutrición
directamente al intestino delgado. El tubo de yeyunostomía
percutánea se emplea para suplementar la nutrición. En
algunos casos, se engrapa la porción inferior del
estómago o se realiza una derivación de la
misma, y se reconecta el intestino delgado al estómago
restante para mejorar el vaciamiento del contenido estomacal. Rara
vez se extirpa completamente el estómago.
Estimulación eléctrica gástrica
Un área que genera mucho interés y afán
de investigación es la utilización de estimulación
eléctrica para mejorar la actividad gastrointestinal. Esta
técnica emplea electrodos, pegados a la pared estomacal
por vía quirúrgica o endoscópica, que
al estimularlos, desencadenan contracciones en el estómago
y aumentan la velocidad de vaciamiento. Pocos estudios
han demostrado ya que la estimulación gástrica
o “marca del paso”devuelve la normalidad a una
motilidad gástrica desordenada además de disminuir
los síntomas de náusea y vómito en pacientes
con gastroparesia. Futuros estudios ayudarán
a determinar a quiénes beneficiaría más
este procedimiento. Sólo pocos centros en el
país realizan estos procedimientos de estimulación
gástrica.
Figura 1: Anatomía de la gastrostomía y yeyunostomía (Gastrostomy
and jejunostomy anatomy)
1. Gastrostomía (1. Gastrostomy)
Píloro (Pylorus)
Sitio del tubo de gastrostomía endoscópica percutánea (Gastrostomy
PEG site)
Sitio de la yeyunostomía (Jejunostomy
site)
2. Yeyunostomía (2. Jejunostomy)
 Figura 2: Sonda para alimentación oroyeyunal (Figure
2 Oro-jejunal feeding tube)

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